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domingo, 19 de septiembre de 2010

No hablemos de tifones, sino de supermercados

Bueno, estamos de tifón. Fanapi. Es el primero que nos pega de lleno y en serio desde que pasó lo que pasó cuando pasó Morakot. Así que se pueden imaginar que la gente estaba muy nerviosa. Los refugiados de Morakot hicieron las del león Melquiades -huyamos por la derecha, ¿se acuerdan?- y pusieron pies en polvoroza. Bueno, en los refugios para ser exactos.

Una genial reportera ve una señora aborigen haciendo tamales y le pregunta que por qué prepara eso para llevarlo al refugio. Bueno, para comerlo allá, le responde sencillamente la humilde doñita. Ni modo que se la va a pasar otra vez una semana a fideos instantáneos.

Por el momento, hay 4 muertos –un carro y una muchacha en moto que perdieron el control por el viento. Un herido serio ‘iba en moto y se estrelló, pero tuvo que esperar 20 minutos para ser asistido porque la ambulancia no podía manejar en ese ventolero. En fin, nada catastrófico… por el momento.

El bicho se encuentra ahora sobre el sur de la isla. Así que cambiemos de tema. Cuando llegan los tifones, la gente se tira en masa a los supermercados, a comprar provisiones como si fuera Semana Santa –de las de antes. Mi supermercado favorito es el equivalente a Palí. Cuando llegué, se me pareció mucho: las cosas se vendían en las cajas de embalaje, no en góndolas. Ahora ya está más sofís, pero siempre tiene una característica especial: no se aceptan tarjetas de crédito, sólo cash. Eso es una costumbre de cuando era un mercado para los militares y sus familias, y compraban con cupones.

No hace mucha publicidad, ni tiene letreros grandes ni otras vainas llamativas, pero vende bueno y barato. El Carrefour, de la cadena francesa de supermercados, que diría yo que es un Mas por Menos tirando a veces a Automercado, más parece un mercado persa bajo techo, demasiado tiliche y un desorden insoportable. El RT-Mart -digamos que es Periféricos- es más apretado y menos lujoso. Queda el Costco –Pricesmart y familia- que no es para todos los días ni para todo. Así que me quedo con el PX Mart o Chuen Lien Fuli Zhongxin –Centro de Cooperativas Unidas o algo así por el estilo.

Tiene como vocero un chavalo que se gana el premio por dar las líneas más ridículas más serio que un cinco de queso. Mi anuncio favorito es éste porque presenta escenas muy de Taiwan –el perro callejero cruzando la calle, los muelles, los desfiles de templo, los mercados tradicionales:
El segundo trata sobre lo difícil que es hallar este supermercado, ya que no tiene letreros grandes ni ocupa mucho espacio –sabe dónde está? No sé, por acá no hay, en la otra cuadra… y al final el chavalo se mete en el super y pregunta que dónde está el PX Mart… o sea…:
El tercero es para cambiarle el nombre de centro de cooperativas a centro de emergencia en caso de tifón:
Y el final en cuanto a lo que debe hacer si hay tifón: poner bolsas de arena en la puerta, ponerle tape a las ventanas, e ir al super… Oh, oh.

martes, 17 de agosto de 2010

Un año después de Morakot

Seguimos en la lucha. No, no nos arrastró el viento ni el agua, simplemente no me he ocupado del blog. He dado mi opinión por otros medios en temas de Costa Rica, pero creo que les gustaría saber qué pasó después de la tragedia del Morakot. Esto es especialmente importante ahora que son los compas del otro lado del Estrecho a los que les tocó bailar con la más fea. Mis oraciones – y mis donaciones – están con la gente de Gansu y Quanzhou. Y ni que decir en Afganistán y partes de India.

Como dicen acá las noticias, vean lo que está pasando con apenas un grado de más en la temperatura. Morakot trajo 2854 mm de lluvia y vean. No querenos ver lo que puede venir. Este julio fue el primero en 50 años que no hubo tifón. El cambio climático es más que evidente.
La investigación científica nos ha ayuda un poco a entender porqué pasan estos desastres y cómo preparase mejor. Les recomiendo sendos documentales de National Geographic y Discovery Channel en los que se habla de las experiencias de la gente. Me conmovió especialmente la historia de una abuela y su nieto. Verán: mucha gente en el Sur de la isla se viene a trabajar a la capital –Taipei– o las ciudades grandes como Kaohsiung, y dejan a sus niños con los abuelos. Por ello, los pueblos en las montañas están llenos de viejitos y niños, los más indefensos en caso de tragedia. El día de la inundación era Día del Padre, y había más adultos en ciertas casas, pero muchos no pudieron llegar por la lluvia. La cosa es que en el caso de la abuela en cuestión, ella era viuda, apenas unos meses atrás había muerto su marido. Cuando se vieron con el agua de pronto hasta la cintura, sin poder huir, lo único que pudo hacer fue encender unas varitas de incienso a su marido y pedirle que los ayudara a escapar con vida. Cuando el agua les llegaba al pecho, un helicóptero pasó pero no los vio. Fue a la segunda vuelta que el nieto salió a arriesgarse que se lo llevara la corriente y fueron rescatados con una canasta. La abuela no paraba de llorar. No paró de llorar ni cuando la recibieron al aterrizar, le dieron ropa y comida y dinero, y un lugar donde dormir. Lo más interesante es que esa fue la villa que se llevó el derrumbe. Todo desapareció, pero entre los troncos se encontró semanas después una escultura de madera. Resulta que esa escultura la hizo el marido de la abuela. Perdieron la casa, pero todavía les queda algo de recuerdo. “Duermo con la foto de mi marido al lado. Con él a la par, no tengo temor”, dice la abuela ahora desde su casita prefabricada.
El otro rescate heroico fue de un grupo de mas de 50 personas que huyeron del derrumbe. Los guiaron dos perros. Al llegar los helicópteros, los soldados no querían montar a los perros. Así que engañaron a los pilotos y montaron igual a los perros.
También hay uno excelente de NHK, el canal japonés, que fueron los únicos que dieron en el clavo con la causa de la tragedia en la aldea Xiaolin –la que quedó sepultada bajo el lodo. Resulta que hay cierto tipo de montaña cuya inclinación en la composición de las capas del suelo va al mismo ángulo que la pendiente. Con cualquier cosa se cae. Hace unos meses, una de este tipo de colina se cayó sobre una de nuestras autopistas, aterrando cuatro carros. Ya se han identificado como 8 de este tipo en otras pistas y se han reforzado inmediatamente, no vayan a quedar otros hechos tortilla.
Más que todo, Taiwan cuenta con la experiencia de desastres pasados, sólida organización comunitaria más allá del Estado, y sobre todo, la caridad. Ciertamente, a diferencia de Cinchona y Costa Rica, Taiwan cuenta con amplios recursos estatales. El gobierno facilitó los terrenos para poner las casas prefabricadas donde se ubicaron a los damnificados en menos de un mes. Pero es la empresa privada y las caridades no gubernamentales las que está construyendo más casas permanentes para dárselas a los que perdieron todo.

El problema ahora es que muchas de esas comunidades en las montañas no se pueden reconstruir. El terreno es demasiado inestable, entre el terremoto de 1999 y esto, ta pa´l tigre. Pero son los hogares ancestrales de las tribus aborígenes de Taiwan. Si bajan a los valles, son asimilados culturalmente más rápido. Además, el gobierno no ha reparado muchos puentes, y otros que ha reparado ya han sufrido daños sin llegar los tifones. La reconstrucción no es tarea fácil.
EDIT:
Se me olvidó el motivo del cuento: ayer nació el primer bebé entre los damnificados. “Hace mucho tiempo que no se oía el sonido de un niño”, dice el padre a los reporteros. Tiene 3 niñas y el bebé es un varoncito, que aquí es considerado muy “próspero” porque lleva el nombre de la familia.

viernes, 2 de octubre de 2009

¿¡Qué hicimos para merecer esto?!


No, si aparte de rezar por Samoa e Indonesia, si pega esta vara en Filipinas o en nosotros... Fue un gusto conocerlos...
EDIT:
Y otra vez nos arruina uno de los pocos feriados que hay aca, ni mas ni menos que el Festival de Otono o Festival de la Luna. Ay, eramos muchos y pario la aguela...
EDIT:
Y anoche, temblor de 6,3 a la una y media de la madrugada...sia...

miércoles, 27 de agosto de 2008

Para guardar en la memoria...

Si bien la mayoría de las veces, el paso de un tifón significa tener un día libre para descansar, los que vivimos cómodamente protegidos en la ciudad solemos olvidarnos del peligro que conllevan estos fenómenos naturales.

Me acuerdo que una profesora de la U nos contó que durante sus estudios de posgrado en Canadá, se vino un aguacero estilo Tiquicia. Ella estaba muy contenta, ya que echaba de menos “esas tardes de aguacero interminable”. Sin embargo, se sintió muy mal al ver en las noticias que varias personas murieron ahogadas en sus carros, porque las carreteras no estaban preparadas para recibir semejante cantidad de agua.

Yo me acuerdo de lo que sintió la profe, cuando estamos acurrucados en cama, y afuera aullá el viento y salen cosas volando. Mis macetas están bien firmes, casi siempre me acuerdo de descolgar la ropa, y mis animalitos están cobijados bajo la cama o en el cuarto. Sin embargo, no todos son tan afortunados.

Las montañas de Taiwan son bellas. Sus ríos son muy amplios, y acarrean rocas majestuosas... que se vuelven en armas mortales con las inundaciones. El peligro de los derrumbes está siempre presente, y las maquinarias se movilizan rápidamente para limpiar los escombros. Sin embargo, por más previsión y auxilio, a veces ocurren tragedias. Veamos esta historia:

Honran a víctimas del tifón Toraji en Taichung

El Ministerio de Transportes y Comunicaciones ha incluido un monumento a la memoria de las víctimas del Tifón Toraji en el diseño de su nuevo Puente Puerta Este en Taichung, informaron los medios ayer.

La familia Yang, que se ahogó durante el tifón siete años atrás, es honrada en el centro del puente, en la forma de tres caracteres chinos para persona (人 = “ren”) –uno pequeño, uno mediano y uno grande– tres personas de pie.

Yang Che-hsiang, estudiante de la Primera Secundaria Nacional de Taichung, y su madre, fueron arrastradas por el río cuando el viejo Puente Puerta Este colapsó tras las torrenciales lluvias producidas por el Tifón
Toraji el 30 de julio de 2001.

Tres semanas más tarde, el padre de Yang fue hallado muerto en la ribera del río, tras haber tratado muchas veces de hallar los cuerpos de su mujer y su hija.

Desde ese incidente, el exdirector de la secundaria ha organizado a sus estudiantes para que visiten con regularidad a la abuela de Yang.

El mejor monumento que podemos hacer es guardar en la memoria a los fallecidos y no dejar que se repita la tragedia.